O mejor dicho: ¿estamos gestionando estratégicamente nuestra comunicación interna o solamente incentivamos y fomentamos acciones aisladas? Podemos estar “haciendo mucho” pero con poco resultado, a falta de un hilo conductor y una estrategia que las alinee las acciones y las dote de fuerza. Aquí es donde el Diagnóstico en Comunicación Interna pasa a ser nuestro gran aliado.

El Diagnóstico en Comunicación Interna nos permite tomar un “fotografía” de la situación actual de la CI en la organización. Así también conocer en forma profunda los puntos fuertes y aspectos a mejorar en la comunicación con los colaboradores.

La realización de un Diagnóstico es un buen puntapié inicial para trabajar la CI al comenzar un nuevo año, ya que a través de éste se dispararán posibles temas para abordar en los próximos meses del año. Este tipo de acciones resultan muy útiles también cuando se posee un presupuesto acotado, y debemos utilizarlo de la mejor forma posible, en acciones que causen impacto y movilicen a los colaboradores.

A través del diagnóstico podemos conocer más de acerca a nuestros colaboradores y los modos en cómo se informan de los diferentes asuntos de la empresa. Así también conocer qué tan informados se encuentran de los grandes temas de la organización, cuáles son los canales de comunicación más utilizados y  la evaluación que tienen de los mismos. Podemos medir cómo funciona la comunicación ascendente y descendente. 

Incluso la empresa de hace dos años sin duda no es la misma que la que es hoy, no solo porque las personas fueron cambiando, sino también las dinámicas internas. Por ello, la medición continua es fundamental.

A través del Diagnóstico, podemos meternos en la columna vertebral de la organización y a partir de allí comenzar a abordar estratégicamente los distintos temas en materia de CI. ¿Necesitás más motivos para hacerlo?